Ayer, 15 de marzo, se celebró el Día Mundial de los derechos del consumidor.

Una iniciativa internacional para promover los derechos básicos de los consumidores de todo el planeta. Este año, y bajo el lema ” El derecho de los consumidores a una alimentación saludable”, se quiso resaltar los problemas a los que se enfrenta la salud mundial.

Todos debemos tener derecho no solo a la alimentación, sino también a una alimentación saludable.

En los últimos años, la comodidad y las prisas nos han entregado en gran medida a los alimentos industriales como  galletas, postres preparados, patatas fritas, bollería, etc…

Poco a poco, hemos ido incorporándolos a nuestra dieta y consumiéndolos de forma cada vez más habitual, sin que seamos verdaderamente conscientes de sus efectos nocivos sobre nuestro organismo.super-dos

Estos alimentos procesados, con su alto contenido en azúcar, sal y grasas son el principal factor de riego de enfermedades no transmisibles (ENT), problemas cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Ya sea por precio, por comodidad, o porque las firmas publicitarias invierten inmensas sumas de dinero en su promoción, el consumo de alimentos procesados incrementado notablemente en los últimos años. Y con ello el deterioro de la salud general.

En España el 53.7% de la población mayor de edad sufre sobrepeso. Entre los niños y jóvenes el porcentaje se aproxima al 40%. (Según los datos de la última Encuesta de la Salud 2011-2012 del Instituto Nacional de Estadística)

Por todo ello, este año 2015, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), como miembro de Consumers International (CI), se ha sumado al llamamiento en el que se anima a nuestros gobernates a adoptar  una política más estricta de salud pública que promueva una alimentación saludable para todos y, muy especialmente, para los niños.

Como parte de las acciones realizadas para este día, CECU ha presentado un informe con las conclusiones obtenidas tras repasar el etiquetado de algunos productos dirigidos a niños. Su objetivo, determinar el contenido de azúcar y estimar si se adecuan a las recomendaciones internacionales.

“Batidos, galletas, o bebidas con zumo y leche pueden llegar a contener en una única ración entre el 70% y el 75% de las necesidades diarias de azúcar de un niño de entre 4 y 8 años.” (CECU)foto2

¿No os parece necesaria una mayor concienciación por parte de todos los sectores implicados (administración, productores y consumidores) para conseguir una dieta adecuada a los más pequeños?

Alcanzar una mejora en la alimentación que asegure una buena salud general, especialmente la de nuestros niños y niñas, tiene que ser lucha de todos.

Una dieta Prevecancer se basa en el consumo de verduras y frutas, con cereales y arroz integrales, proteínas de origen vegetal (lentejas, guisantes, judías, tofu) y animal (pescado, huevos ecológicos…), siempre acompañados de aceite de oliva virgen extrahierbas y especias.

#SúmateAlEstiloDeVidaPrevecancer

Aplícalo en tu día a día, en el trabajo, con los amigos y, sobre todo, en casa. Ayuda a los más jóvenes a que aprendan desde pequeños. Recuerda, adoptar hábitos de vida saludables desde la infancia reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades no trasmisibles en la edad adulta.

Día Mundial de los derechos del consumidor.
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