Información sobre el Cáncer de cuello uterino

Cáncer que se forma en los tejidos del cuello uterino (el órgano que conecta el útero con la vagina). Es el segundo tipo de cáncer más común en mujeres. El cáncer del cuello uterino es el más fácil de diagnosticar y el más fácil de prevenir con pruebas de detección periódicas y seguimiento de los resultados de las pruebas.

El cáncer de cuello uterino también se conoce como cáncer cervical o carcinoma de cérvix.

 

Las células que constituyen el tejido fibromuscular inferior del útero se multiplican con mayor celeridad,  formando una masa anormal de tejido en esta parte del órgano, a expensas del epitelio escamoso, columnar o glandular.

 

Es un cáncer que crece lentamente, que puede no tener síntomas pero que puede diagnosticarse con un frotis de Papanicolaou común (un procedimiento en el que se raspan células del cuello uterino y se observan bajo un microscopio).

La observación de estas células nos lleva a determinar dos tipos principalmente de cáncer de cérvix :

Carcinoma escamoso

Es el más frecuente, el 85 por ciento de los casos. Formados por células parecidas a las células escamosas que cubren la superficie del cuello del útero. Dentro  de este tipo se presentan dos variantes:

     – Carcinoma escamoso de células grandes (queratinizantes)

     – Carcinoma escamoso de células pequeñas

 

Adenocarcinoma

Constituye el 15 por ciento de los casos de cáncer de útero. Se origina en epitelio columnar o glandular del órgano.

 

El estadio del cáncer depende de si ha invadido los tejidos cercanos o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo. El cáncer cervical suele extenderse con más frecuencia a los tejidos cercanos , la pelvis o a los ganglios linfáticos.

 

La etapa en la que se encuentra, viene determinada según el lugar en donde se localiza el cáncer.

Estos son los estadios del cáncer cervical invasor:

           Estadio I: Las células cancerosas solo se encuentran en el cérvix.

           Estadio II: El tumor crece a través del cérvix e invade la parte superior de la vagina (sin diseminar la pared  pélvica o la parte inferior de la vagina.

Estadio III: El tumor ha invadido la pared pélvica o la parte inferior de la vagina. Si el tumor es lo suficientemente grande para obstruir uno o ambos tubos por los que pasa la orina desde los riñones, los resultados de laboratorio pueden indicar que los riñones no están trabajando debidamente.

Estadio IV: El tumor invade la vejiga o el recto, o ya el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

 

 

 El cuello uterino forma parte de aparato reproductor  de la mujer, siendo la zona inferior del útero y ubicado en la pelvis. Es un canal que conecta el útero con la vagina.

Ejerce diferentes funciones

 

  • Produce mucosidad que ayuda, durante la relación sexual, a la movilidad de los espermatozoides hacia el interior del útero.
  • Durante la menstruación, la sangre corre desde el útero por el cérvix hacia la vagina.
  • Durante el embarazo, el cérvix se encuentra fuertemente cerrado para ayudar a mantener al bebé dentro del útero.
  • Durante el parto, el cérvix se abre para permitir el paso del bebé por la vagina.

El cáncer de cérvix constituye el 6 por ciento de los tumores malignos en mujeres, siendo el segundo más frecuente entre todas las mujeres y el más frecuente entre las mujeres más jóvenes.

Es el más frecuente en países en vías de desarrollo diagnosticándose más de 400.000 casos nuevos cada año.

La edad media de aparición es entre los 35 y 45 años.

 

Los síntomas que describimos a continuación son síntomas generales de la enfermedad, que pueden corresponderse también a numerosas patologías no relacionadas con el cáncer.

Es importante distinguir los síntomas para acudir pronto a su especialista, y así tener un diagnóstico precoz, pero no conviene adelantar acontecimientos.

 

Es asintomático en etapas tempranas. Los síntomas suelen comenzar cuando el cáncer se vuelve invasivo y crece hacia el tejido adyacente y suelen ser:

 

Dispareunia , dolor en el coito.

Sangrado vaginal anormal, por ejemplo después del coito, entre periodos menstruales, después de la menopausia.

Secreción vaginal inusual

 

Estos síntomas pueden relacionarse con otras situaciones no relacionadas con el cáncer, como una infección.

Ante cualquiera de ellos, debe acudir a su especialista para recibir un diagnostico precoz, y un correcto tratamiento.

 

Cuando el tumor se encuentra en una etapa más avanzada, los síntomas se acentúan. El sangrado vaginal anormal y las secreciones son abundantes, y debido a la diseminación, con frecuencia hacia vejiga, intestino, pulmones o hígado, se puede sufrir:

 

Dolor pélvico

Edema en extremidades, habitualmente se produce hinchazón en una sola pierna.

Dolor de espalda, husos …

Fatiga

Pérdida de peso

Uremia , conjunto de síntomas cerebrales, circulatorios, respiratorios … provocados por la acumulación de tóxicos en sangre, que se dan cuando el hígado se ve afectado y no puede eliminarlos.

 

Recordamos a todas las mujeres que deben acudir a su ginecólogo con asiduidad, y realizarse la prueba de Papanicolau.

 

Casi todos los cánceres cervicales son causados por el virus del papiloma humano (VPH), un virus común que se disemina a través de las relaciones sexuales, pero solo una pequeña parte de las infecciones crónicas por este virus evolucionan a cáncer de cérvix. Por ello, se recomienda habitualmente la realización del test de Papanicolaou cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, de manera anual en mujeres de alto riesgo y en mujeres de bajo riesgo, después de 2-3 revisiones normales, se pueden realizar cada 3 años.

Aunque también hay otros factores de riesgo, entre los que se encuentran;

 

·       Menopausia después de los 52 años.

·       Diabetes

·       Elevada presión arterial.

·       Exposición a elevados niveles de estrógenos.

·       Malnutrición

 

 

Fumadores

 

Es el grupo de mayor riesgo para adquirir la enfermedad (dos veces más que los no fumadores).

Desde 2012, el tabaco y el humo producido ( fumadores pasivos incluidos), es considerado por la IARC ( Agencia Internacional para investigación de Cáncer) como agente cancerígeno para humanos, desterrando así cualquier atisbo de duda.

 

Desde prevecancer os animamos fervientemente a que abandoneís este mal hábito.

¿No sabes cómo? Prevecancer te ayuda. Continúa con nosotros en nuestro Blog, y descubre como tú eres capaz de conseguirlo.

 

 

Estrés

 

Diferentes estudios han demostrado que un estrés intenso, incluso si ocurre solo un par de días, debilita nuestro sistema inmune, provocando la aparición de enfermedades.

Padecer estrés no sólo puede ser un factor de riesgo a la hora de sufrir un cáncer, si no que puede favorecer la metástasis, y dificultar la recuperación.

Con el ritmo de vida actual, es muy difícil no sentirse estresado, por eso debemos aprender a gestionarlo.

Muchas veces, el estrés que sentimos es mayor por la impotencia de no poder solucionar nuestros problemas, que por los problemas en sí.

Prevecancer te recomienda practicar yoga. Aprendes a gestionar el estrés gracias a la meditación, consigues relajarte mediante la respiración, y a la vez, destierras el sedentarismo de tu vida, realizando ejercicio.

¿No te parece una práctica muy completa?.

 

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de maneras muy distintas, ya que cada uno se desarrolla a una velocidad y responde a determinados tratamientos. Es por esto que las personas con cáncer necesitan recibir un tratamiento dirigido a su propio tipo de cáncer.

El tratamiento depende del estadio en que se encuentre el cáncer y del tamaño del tumor.

 

Cirugía

 

Suele ser el tratamiento más importante y el primero en llevarse a cabo en la mayoría de los tumores de colon. La extirpación del tumor y de la zona afectada se realiza mediante la intervención quirúrgica.

Posteriormente, se unen los extremos sanos del intestino, lo que se conoce como anastomosis. Sí finalmente es necesario extraer alguna parte del intestino, la persona podrá continuar llevando una vida normal, ya que ninguna de las partes del intestino grueso es un órgano indispensable.

Cuando no se puede reconstruir la continuidad del intestino, se realiza un orificio en la piel del abdomen, denominado estoma, nuevo para que la materia fecal salga de su cuerpo. La operación para crear el estoma se llama colostomía.

Una bolsa plana se ajusta sobre el estoma para recolectar la materia fecal, y un adhesivo especial la mantiene en su lugar.

En ocasiones puede ser una solución temporal hasta que los extremos del intestino cicatrizan y se puede efectuar la anastomosis (se vuelven a conectar las partes del intestino y se cierra el estoma). Algunas personas, especialmente quienes tienen un tumor en la parte inferior del recto, necesitan un estoma permanente.

 

Radioterapia

 

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Afecta las células cancerosas sólo en el área tratada. Se utiliza como terapia complementaria a la cirugía.

Sólo afecta a la zona en tratamiento, y puede aplicarse antes de la cirugía (para reducir el tumor y poder extraerlo más fácilmente), o después de la cirugía (para terminar de destruir las células cancerosas que pudieran haber quedado).

En el cáncer de recto se aplica localmente para disminuir la posibilidad de recaídas. Se administra en sesiones cortas, cada día y durante unas semanas.

 

Quimioterapia

 

Consiste en la administración de fármacos anticancerosos (también llamados antineoplásicos o quimioterápicos) por vía intravenosa o por vía oral, para destruir las células cancerosas y controlar su crecimiento.

Estos fármacos llegan a prácticamente todos los tejidos del organismo y es ahí dónde ejercen su acción tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre éstas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas denominados efectos secundarios.

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células transformadas cuyos mecanismos que regulan la división se han alterado, por lo que son capaces de dividirse descontroladamente e invadir y afectar órganos vecinos.

Estos fármacos están diseñados para poder destruir las células mientras se dividen. Cuanto más rápido se dividen más sensibles son al tratamiento.

 

 

Terapia Biológica

 

En este tipo de tratamiento utilizan el propio sistema inmunitario, ya sea directa o indirectamente, para combatir el cáncer o para disminuir los efectos secundarios que pueden causar algunos tratamientos del cáncer.

En el laboratorio se pueden producir algunos anticuerpos, citocinas y otras sustancias del sistema inmunitario para usarse en el tratamiento del cáncer.

Estas sustancias se llaman con frecuencia modificadores de la respuesta biológica.

Lo que hacen es alterar la interacción entre las defensas inmunitarias del cuerpo y las células cancerosas cuya finalidad sea reforzar, dirigir o restaurar la capacidad del cuerpo de combatir la enfermedad.

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Cáncer de cuello uterino
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