Información sobre el Cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas no es un tumor excesivamente frecuente(el 2,1% de todos los tumores),

pero ocupa el quinto puesto de mortalidad por cáncer en todo el mundo ya que se trata de uno de los tipos de tumores más difíciles de diagnosticar.

El cáncer de páncreas se produce cuando las células normales del páncreas cambian y crecen incontroladamente. Estas células cancerosas pueden acumularse y formar una masa llamada tumor. A medida que crece, el tumor pancreático puede afectar la función del páncreas, aumentar de tamaño y comprometer los órganos y vasos sanguíneos cercanos y, finalmente, producir una metástasis (diseminación) hacia otras partes del cuerpo.

Según al tipo de células que afecte puede haber dos tipos de cáncer pancreático:

Cáncer de páncreas exocrino

Las formas más habituales de cáncer de páncreas exocrino son los adenocarcinomas.

Constituyen la gran mayoría de los tumores de este órgano (más del 95 %).

Afectan a las células de las glándulas encargadas de la elaboración de los jugos digestivos y se localizan más frecuentemente en la zona de la cabeza pancreática. Son mucho menos frecuentes los tumores del cuerpo y aún más infrecuentes los situados en la cola pancreática.

Cáncer de páncreas endocrino

También se les llama tumores de células de islotes o tumores neuroendocrinos pancreáticos.

Son los cánceres que afectan a las células en las que tiene lugar la síntesis de sustancias hormonales.

Estos son mucho más raros (insulinomas, glucagonomas…) y representan alrededor del 1 % de los casos de cáncer de páncreas.

Poseen un curso diferente al resto de tumores pancreáticos, tanto en los síntomas como en el diagnóstico y tratamiento.

Son muy raros otros tipos de cáncer como linfomas y sarcomas.

El páncreas es un órgano perteneciente al aparato digestivo y participa de forma fundamental en los procesos digestivos.

Es una glándula con forma de pera delgada constituida por lobulillos que se agrupan entre sí, desembocando en pequeños conductos.

Está situado en la región superior y posterior izquierda del abdomen. Se localiza por detrás del estómago y por delante de la columna vertebral, estando en contacto directo también con el intestino delgado y el hígado.

Participa de forma fundamental en los procesos digestivos del cuerpo, ya que se encarga de elaborar y secretar al tubo digestivo gran cantidad de enzimas y sustancias necesarias para el proceso de digestión y absorción de los alimentos

 

Cumple dos funciones principales en el cuerpo:

Producir jugos pancreáticos que ayudan en la digestión de los alimentos.

Producir hormonas, como la insulina y el glucagón, que ayudan a controlar las concentraciones de azúcar en sangre. Ambas hormonas ayudan al cuerpo a utilizar y almacenar la energía que se obtiene de los alimentos.

 

Las células exocrinas del páncreas elaboran los jugos digestivos y las células endocrinas del páncreas elaboran las hormonas.

Aproximadamente 95% de los cánceres de páncreas comienzan en las células exocrinas.

 

En el páncreas se distinguen tres zonas principalmente:

Cabeza:   Parte más gruesa, está situada a la derecha, colocada por detrás del hígado y rodea parcialmente al duodeno (primera porción del intestino delgado).

Cuerpo:   Situado por detrás del hígado e intestino delgado.

Cola:        Es la parte más estrecha y está a la izquierda, en contacto con la cara posterior del estómago y con el bazo.

 

El cáncer de páncreas no es un tumor excesivamente frecuente (el 2,1% de todos los tumores), pero su incidencia ha aumentado constantemente desde los años 50.

Se estima que cada año se diagnostican unos 233.000 nuevos casos en todo el mundo (125.000 hombres y 108.000 mujeres), el 60% de ellos en países desarrollados (Europa, América y Australia).

 

Las mayores incidencias se registran entre la población negra de Norteamérica y entre los Maoríes de Nueva Zelanda. En Europa, es menos frecuente en el sur.

En España se registran unos 4.000 casos anuales, lo que representa el 2,2% de los tumores masculinos (2.129 casos) y el 2,7% de los femeninos (1.750). Es un tumor ligeramente más frecuente entre los hombres que entre las mujeres.

 

La supervivencia tras un cáncer de páncreas es escasa. En ningún país del mundo supera el 10% a los 5 años .

 

La supervivencia en España es similar a la media europea, que se sitúa en torno al 4% para los hombres y al 5% para las mujeres.

Las tasas de mortalidad son casi iguales a las de incidencia en todos los países, se trata pues de un tumor muy letal.

 

 

No se ha demostrado cuál es la causa exacta de la presencia de este tipo de cáncer, pero se han relacionado diversos factores de riesgo con su aparición.

No hay mejor defensa que un buen ataque, por lo que la mejor prevención se basa en evitar esos factores de riesgo.

En la sociedad en la que vivimos, estamos obligados a coexistir día tras días con cientos de ellos, siendo o no conscientes, por lo que debemos comenzar por entender qué cosas en nuestra vida diaria pueden hacernos daño.

Desde luego que muchos de esos factores de riesgo son inevitables, por ello, desde prevecancer, os ayudamos a identificarlos, y a través de nuestros consejos, conseguir disminuir sus efectos nocivos en vosotros.

La mayoría de los cánceres se pueden evitar, ya que es nuestro entorno y nuestro modo de vida el que provoca que nuestro cuerpo no responda como debiera.

 

Presentamos este grupo de factores de riesgo, o circunstancias, que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor.

 

 

Edad

Mantente jóven!. Es lógico que con la edad aumenten las probabilidades de padecer un cáncer, ya qué éste se produce por un cúmulo de células cancerígenas.

A lo largo de nuestras vidas estamos expuestos a infinidad de riesgos para nuestra salud, pero si mantienes una actitud positiva ante la vida, practicas ejercico regularmente y modificas tus hábitos de alimentación, conseguiremos parar el reloj del cáncer.

Os recomendamos consumir frutas y zumos antioxidantes y llevar una vida activa.

Apúntate con nosotros al estilo de vida prevecáncer. Consulta nuestras recetas, descárgate nuestras tablas de ejercicios, y siéntete bien con nuestros consejos antiestrés.

Alimentación

Un bajo consumo de fibra, vegetales y fruta y un alto consumo de carnes rojas y grasas animales aumentan el riesgo de padecer este cáncer.

¿Te resulta difícil preparar un menú sabroso y saludable para toda la semana? Sigue nuestra Dieta prevecancer, disfrutarás con sus platos, cuidarás de tu salud y la de los tuyos.

Desde prevecancer aconsejamos el consumo de, como mínimo,  400 gr. diarios de frutas y verduras. Además de prevenir el cáncer, prevenimos también la obesidad, diabetes , cardiopatías, y conseguimos un aporte óptimo de vitaminas y minerales.

Estudios sugieren que las combinaciones de suplementos antioxidantes ( Vitamina A, Vitamina C, Vitamina E y selenio), pueden reducir el cáncer de estómago en personal con déficit de éstas vitaminas.

Escoger panes y pastas integrales, evitando los refinados, nos ayudrá a conseguir el aporte de fibra que necesitamos.

Reduce la ingesta de café. La mejor alternativa para prevenir el cáncer, el té verde. Contiene gran cantidad de polifenoles ( catequinas principalmente) con propiedades antioxidantes y anticancerígenas.  ¿Quieres saber más? Continúa con nosotros en nuestro blog; Té verde, un gran aliado.

Pancreatitis crónica

Inflamación persistente del páncreas, también se asocia con el aumento del riesgo de desarrollar cáncer en este órgano. Una dieta equilibrada, con abundantes frutas y verduras, evitar el alcohol y las grasas saturadas te ayudarán a evitar esta patología.

El riesgo de padecer cáncer de páncreas se incrementa si se sufre pancreatitis y se es fumador.

Una pequeña parte de la poblaciónan presenta cierta tendencia a sufrir pancreatitis crónica, probablemente debida a una mutación genética heredada. El riesgo es más elevado en este grupo.

Problemas estomacales como los producidos por Helicobacter pylori o padecer cirrosis hepática, parecen aumentar el riesgo de cáncer pancreático.

Exposición intensa a ciertos productos químicos

Pesticidas, colorantes y sustancias químicas relacionadas con la gasolina se consideran factores de riesgo laborales ante la posibilidad de desarrollar este cáncer.

Si por tu empleo estás dentro de este grupo,  no pierdas un segundo… Depúrate con cardo mariano, y adquiere hábitos de vida saludables. En nuestra sección prevención te asesoramos para conseguirlo!!

Factores genéticos

Los cambios o mutaciones que se producen en el ADN de las personas indican que podrían ser éstos los responsables de un 10% de los cánceres pancreáticos.

Por tanto, es posible que los cambios en el ADN heredados de una generación a otra aumenten el riesgo no sólo desarrollar este tipo de cáncer, sino incluso otros.

Antecedentes familiares

Una persona con un familiar de primer grado (madre, padre, hermana o hermano) que haya desarrollado cáncer de páncreas es tres veces más propensa a desarrollar también la enfermedad.

Este riesgo aumenta si hay más familiares de primer grado que tengan la enfermedad.

El hecho de tener cierta propensión genética, no implica que vayamos a desarrollar un cáncer, pero sí que debemos  estar más atentos a los factores de riesgo y tratemos de evitarlos.

Modificando nuestros hábitos  hacia un estilo de vida prevecancer, nos ayudamos a disminuir las probabilidades de padecer un cáncer.

Es muy importante consumir alimentos antiangiogénicos, ya que dificultan la profileración de tumores. ¿Qué es la angiogénesis? ¿Cuáles son y para qué sirven los alimentos antiagiogénicos?, entérate en nuestro Blog, Alimentos Antiangiogénicos, un delicioso tratamiento.

Excesos

Consumir en exceso alcohol, café y edulcorantes artificiales.

EL consumo en exceso, o reiterado de estos productos, no sólo son un factor de riesgo para el cáncer de páncreas, si no para todos los cánceres.

Desde prevecancer te proponemos alternativas sanas, naturales y deliciosas!

Reduce la ingesta de café. La mejor alternativa para prevenir el cáncer, el té verde. Contiene gran cantidad de polifenoles ( catequinas principalmente) con propiedades antioxidantes y anticancerígenas.  ¿Quieres saber más? Continúa con nosotros en nuestro blog; Té verde, el gran aliado.

Fumadores

Es el grupo de mayor riesgo para adquirir la enfermedad (dos veces más que los no fumadores).

Desde 2012, el tabaco y el humo producido ( fumadores pasivos incluidos), es considerado por la IARC ( Agencia Internacional para investigación de Cáncer) como agente cancerígeno para humanos, desterrando así cualquier atisbo de duda.

Desde prevecancer os animamos fervientemente a que abandoneís este mal hábito.

¿No sabes cómo? Prevecancer te ayuda. Continúa con nosotros en nuestro Blog, y descubre como tú eres capaz de conseguirlo.

Estrés

Diferentes estudios han demostrado que un estrés intenso, incluso si ocurre solo un par de días, debilita nuestro sistema inmune, provocando la aparición de enfermedades.

Padecer estrés no sólo puede ser un factor de riesgo a la hora de sufrir un cáncer, si no que puede favorecer la metástasis, y dificultar la recuperación.

Con el ritmo de vida actual, es muy difícil no sentirse estresado, por eso debemos aprender a gestionarlo.

Muchas veces, el estrés que sentimos es mayor por la impotencia de no poder solucionar nuestros problemas, que por los problemas en sí.

Prevecancer te recomienda practicar yoga. Aprendes a gestionar el estrés gracias a la meditación, consigues relajarte mediante la respiración, y a la vez, destierras el sedentarismo de tu vida, realizando ejercicio.

¿No te parece una práctica muy completa?.

 

Para determinar el tratamiento es importante clasificar el tumor y determinar en qué fase se encuentra

 

Cirugía

 

La cirugía es el tratamiento fundamental en aquellos tumores de páncreas operables. En ocasiones, es necesario complementarla con otros tratamientos.

 

Pancreatoduodenectomía o cirugía de Whipple

Es la técnica más empleada para tratar el cáncer de páncreas, durante la cual se extrae la cabeza del páncreas, parte del intestino delgado y algunos de los tejidos que lo rodean.

Se deja una porción suficiente del páncreas para que el órgano continúe produciendo jugos digestivos e insulina, por lo que éste se conecta al intestino delgado.

Pancreatectomía distal

Se extirpa el cuerpo y la cola del páncreas. Si el cáncer se ha diseminado y no puede ser extraído

Pancreatectomía total:

En este tipo de intervención se extirpa la totalidad del páncreas, la vesícula biliar, el bazo, el duodeno, una parte del estómago y los ganglios linfáticos de la zona.

Con este tipo de cirugía es necesario administrar insulina al paciente para controlar los niveles de azúcar en sangre.

 

En ocasiones, la cirugía puede emplearse como tratamiento paliativo.

 

Radioterapia

 

En el cáncer de páncreas, la radioterapia no se emplea como tratamiento exclusivo, ya que la dosis necesaria sería muy elevada, lo que conllevaría importantes efectos secundarios.

Este tratamiento es útil cuando el tumor se ha diseminado a otros órganos, disminuyendo la calidad de vida del paciente ( radioterapia paliativa).

Puede emplearse también asociada a la quimioterapia para eliminar células que no se han podido extirpar tras la cirugía  ( tratamiento adyuvante).

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Afecta las células cancerosas sólo en el área tratada. Se utiliza como terapia complementaria a la cirugía.

Sólo afecta a la zona en tratamiento, y puede aplicarse antes de la cirugía (para reducir el tumor y poder extraerlo más fácilmente), o después de la cirugía (para terminar de destruir las células cancerosas que pudieran haber quedado).

 

Quimioterapia

 

En el cáncer de páncreas puede emplearse tras la cirugía, en las fases iniciales de la enfermedad y asociada a la radioterapia (tratamiento adyuvante). Los fármacos más empleados son Fluoropirimidinas.

La quimioterapia también es empleada, en este tipo de cáncer, como tratamiento paliativo, con la finalidad de disminuir los síntomas producidos por el tumor, y mejorar así la calidad de vida del paciente.

En general, la quimioterapia consiste en la administración de fármacos anticancerosos (también llamados antineoplásicos o quimioterápicos) por vía intravenosa o por vía oral, para destruir las células cancerosas y controlar su crecimiento.

Estos fármacos llegan a prácticamente todos los tejidos del organismo y es ahí dónde ejercen su acción tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre éstas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas denominados efectos secundarios.

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células transformadas cuyos mecanismos que regulan la división se han alterado, por lo que son capaces de dividirse descontroladamente e invadir y afectar órganos vecinos.

Estos fármacos están diseñados para poder destruir las células mientras se dividen. Cuanto más rápido se dividen más sensibles son al tratamiento.

Terapia Biológica

 

En este tipo de tratamiento utilizan el propio sistema inmunitario, ya sea directa o indirectamente, para combatir el cáncer o para disminuir los efectos secundarios que pueden causar algunos tratamientos del cáncer.

En el laboratorio se pueden producir algunos anticuerpos, citocinas y otras sustancias del sistema inmunitario para usarse en el tratamiento del cáncer.

Estas sustancias se llaman con frecuencia modificadores de la respuesta biológica.

Lo que hacen es alterar la interacción entre las defensas inmunitarias del cuerpo y las células cancerosas cuya finalidad sea reforzar, dirigir o restaurar la capacidad del cuerpo de combatir la enfermedad.

 

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