Información sobre el Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es el conjunto de enfermedades provocadas por un crecimiento maligno de células del tracto respiratorio. Es la segunda causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares. siendo el segundo tumor más frecuente en nuestro país. Se asocia principalmente al consumo de tabaco.

El llamado cáncer de pulmón, (broncopulmonar) es un tumor pulmonar maligno.Se desarrolla desde las células de las vías respiratorias, los bronquios.

Las células de este tejido cambian, crecen de forma incontrolada , tienen un aspecto diferente a las células normales y forman una masa llamada tumor, destruyendo con su crecimiento el tejido sano.

 

Cuando estas células son capaces de invadir tejidos cercanos dan lugar a un proceso llamado metástasis.

 

Un tumor pulmonar se puede originar en cualquier zona del pulmón.

La mayoría de las formas de cáncer de pulmón se origina en las células de los pulmones,  sin embargo, el cáncer puede también propagarse al pulmón desde otras partes del organismo.

 

Según la apariencia de las células al ser examinadas a través del microscopio, los cánceres de pulmón pueden dividirse en dos tipos:

 

Cáncer de pulmón de células no pequeñas ( no microcítico)

 

Es el tipo más frecuente, aproximadamente un 80%, se extiende más lentamente que el de las células pequeñas y puede aparecer en personas que no fuman.

Cáncer de pulmón de células pequeñas (microcítico)

Se asocia principalmente al hábito de fumar. Son aproximadamente el 15-20% de todos los cánceres de pulmón. Se multiplican rápidamente y pueden formar grandes tumores. Además tienen una mayor capacidad de producir metástasis.

 

El tipo de cáncer de pulmón y el estadio de la enfermedad determinan el tipo de tratamiento necesario.

 

La determinación del estadio es una forma de describir el cáncer según sea su tamaño y ubicación. En el cáncer de pulmón se evlaúa el tamaño, la localización y si hay afectación de ganglios linfáticos y otros tejidos.

 

Clasificación del cáncer de pulmón de células no pequeñas :

 

Etapa oculta : Se encuentran células cancerosas en el esputo, pero no se puede encontrar ningún tumor    en el pulmón.

Etapa 0 (carcinoma in situ)El cáncer se encuentra localizado en una sola área, en algunas capas celulares únicamente y no presenta crecimiento a través del recubrimiento superior del pulmón.

Etapa I : El cáncer se encuentra únicamente en el pulmón y está rodeado por tejido normal.

Etapa II : El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos.

Etapa III : El cáncer se ha extendido a la pared torácica o al diafragma cerca del pulmón, o se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el área que separa los dos pulmones (mediastino) o a los ganglios linfáticos al otro lado del tórax, o a los del cuello.

Etapa IV : El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Recurrente El cáncer ha reaparecido después de haber recibido tratamiento.

 

Clasificación del cáncer de pulmón de células pequeñas:

 

Etapa limitada : El cáncer se encuentra sólo en un pulmón y en los ganglios linfáticos cercanos.

Etapa extensa : El cáncer se ha diseminado fuera del pulmón donde se originó a otros tejidos del tórax o a otras partes del cuerpo.

Etapa recurrente : La enfermedad ha vuelto a aparecer después de haber sido tratada, ya sea en los pulmones o en otra parte del cuerpo.

 

 

Nuestros pulmones son  órganos cuya misión es realizar la respiración : absorber el oxigeno y transportarlo a través del torrente sanguíneo a todas las partes del cuerpo, donde será utilizado por las células.

A medida que las células emplean este oxigeno, liberan dióxido de carbono al torrente sanguíneo que llegara a los pulmones para ser eliminado. Es por esto que la función de los pulmones es imprescindible.

 

 

Los pulmones se encuentran dentro del tórax , a ambos lados del corazón. Estan cubiertos por una membrana elástica, la pleura, que evita que los pulmones rocen con la caja torácica al expandirse. Ésta está formada por dos capas, la pleura parietal y la visceral, y entre ambas, una pequeña cantidad de líquido ( líquido pleural).

 

 

El pulmón derecho está dividido por dos cisuras (mayor y menor) en 3 partes, lóbulo superior, medio e inferior.

El pulmón izquierdo tiene dos lóbulos (superior e inferior) separados por una cisura (cisura mayor), debido a la inclinación del corazón hacia la izquierda, y de atras hacia delante. Por esta causa, el pulmón izquierdo tiene un tamaño menor que el derecho.

 

El aire llega a los pulmones a través de la tráquea que se divide en dos bronquios principales, derecho e izquierdo, correspondientes a cada pulmón.

Dentro de los pulmones, cada bronquio principal se divide en conductos cada vez más finos: bronquios secundarios, bronquiolos, conductos alveolares y unos pequeños sacos llamados alvéolos.

 

Las paredes de los alvéolos contienen multitud de pequeños vasos sanguíneos donde se produce el intercambio de gases durante la respiración.

En los alvéolos se produce el paso de oxígeno desde el aire a la sangre y el paso de dióxido de carbono desde la sangre al aire.

 

En la inspiración se absorbe el oxígeno del aire que entra en los pulmones, y en la espiración se expulsa el anhídrido carbónico al exterior.

El cáncer de pulmón es una de las enfermedades más graves y con mayor incidencia a escala mundial.

 

Causa más de un millón de muertes al año en el mundo, siendo la primera causa de mortalidad por cáncer en hombres, y la tercera en mujeres.

 

En España se diagnostican 19.000 casos cada año.

 

El 90% de las personas a las que se les diagnostica la enfermedad son o han sido  fumadoras.

De la población fumadora, entre un 5 y un 10 % padecen cáncer de pulmón, pero su probabilidad de padecerlo es 15 veces mayor a los no fumadores.

Aproximadamente el 15% de los cánceres de pulmón son de cáncer de pulmón de células pequeñas, siendo poco común entre personas que nunca han fumado.

 

Los síntomas que describimos a continuación son síntomas generales de la enfermedad, que pueden corresponderse también a numerosas patologías no relacionadas con el cáncer.

Es importante distinguir los síntomas para acudir pronto a su especialista, y así tener un diagnóstico precoz, pero no conviene adelantar acontecimientos, ya que, en la mayoría de los casos, el diagnóstico no será cáncer.

 

 

CANCER PULMON NO MICROCITICO

 

Este tipo de cáncer, en general, no provoca síntomas hasta haber avanzado e incuso propagado.

Sí es cierto, que un gran número de pacientes pueden sufrir síntomas de manera muy sutil, que pueden ser ignorados o malinterpretados.

Como el cáncer de pulmón es el más habitual entre fumadores, muchos de los síntomas pasan inadvertidos, considerándolos problemas respiratorios comunes.

 

Cuando la lesión es primaria, y todavía no ha habido diseminación, los síntomas estarán provocados por el propio tumor y serán :

 Tos, que puede ir acompañada con sangre ( hemoptisis)

 Dolor torácico

 Disnea ( dificultad en respirar)

 Derrame pleural ( líquido en los pulmones)

 Sibilancias ( sonido silbante durante la respiración)

 Neumonías a menudo recurrentes

 

Si el tumor se ha diseminado localmente se darán también síntomas causados por la propagación como :

 

Parálisis del nervio laríngeo recurrente, lo que provoca una especie de ronquera. La voz es de poco volumen y se aprecia la diplofonía, causada por la vibración a distinta frecuencia, de las cuerdas vocales.

Parálisis del nervio frénico, que inerva el diafragma, agrava la sintomatología respiratoria del paciente.

Disfagia , dificultad para deglutir, no sólo a la hora de comer, si no a la hora de tragar saliva.

Afectación pleural por la acumulación de líquidos.

Afectación del pericardio.

Síndrome de Horner, trastorno poco frecuente que afecta a las fibras nerviosas de ojo y cara, pudiendo provocar cambios en la dilatación de la pupila, párpados caídos o el hundimiento del globo ocular dentro de la cara.

Síndrome de Pancoast-Tobías, cuyos síntomas más precoces son dolor en la cara cubital del antebrazo, dolor en el hombro y dolor torácico.

Síndrome de la vena cava superior, provocado habitualmente por la obstrucción de la vena cava por el efecto compresivo del tumor. Provoca disnea, edema e hinchazón de la cara y el brazo.

 

Cuando la metástasis ya es generalizada, los síntomas incluyen, además de los respiratorios:

Dificultad para caminar, entumecimiento y debilidad

Dolor en los huesos

Problemas visuales

Problemas neurológicos

 

Los cánceres de pulmón no microcíticos son bien conocidos por causar síndromes paraneoplásicos, aunque estos síndromes pueden darse en cualquier tipo de cáncer de pulmón, de manera menos habitual.

Cuando se producen, son indicativos de que la enfermedad está ya avanzada.

Los síndromes paraneoplásicos más habituales en estos tipos de cáncer son los endocrino-metabólicos, entre ellos:

Hipercalcemia 

Síndrome que se caracteriza por unos altos niveles de calcio libre en sangre. En los tumores sólidos con metástasis, la liberación de calcio se debe a la destrucción ósea.

La sintomatología es inespecífica, incluyendo náuseas, vómitos y estreñimiento, cálculos renales y en algunos casos, somnolencia, espasmos y debilidad muscular.

SIADH 

Síndrome de secreción inadecuada de ADH ( hormona antidiurética).

Como consecuencia de la hiperproducción de esta hormona, se retiene de manera excesiva, agua a nivel renal, por lo que se desestabiliza el equilibrio osmótico. Los niveles de sodio en sangre se muestran bajos, se produce pédida de apetito, náuseas, calambres, dolores de cabeza, confusión …

Síndrome de Cushing

En el caso de pacientes de cáncer, surge por la producción de una hormona, la adrenocorticotropa (ACTH), por parte del tumor, que es precursora de cortisol, provocando aumento de peso con gran acumulación de grasa, hinchazón facial, estrías, debilidad muscular y dolor o sensibilidad en los huesos.

Síndrome de Lambert-Eaton

Se produce cuando el sistema inmune ataca a los canales de calcio que promueven la psinapsis neuronal, impidiendo que se libere acetilcolina, el neurotransmsor encargado de trasnmitir los impulsos entre nervios y músculos.

Como consecuencia, debilidad y pérdida del movimiento en mayor o menor medida.

 

CANCER MICROCITICO DE PULMÓN

 

El principal factor de riesgo en este tipo de cáncer es el tabaco. Un 90% de los diagnosticados, son o han sido fumadores.

 

Respecto a los síntomas, aproximadamente un 10%, no presenta ningún síntoma en el momento del diagnóstico ( suele encontrarse en radiografías rutinarias de tórax).

 

Como ocurre en muchos cánceres, los primero síntomas son inespecíficos

Pérdida de peso

Tos, que puede ir acompañada con sangre ( hemoptisis)

Dolor torácico

Disnea ( dificultad en respirar)

Derrame pleural ( líquido en los pulmones)

Sibilancias ( sonido silbante durante la respiración)

Neumonitis ( inflamación pulmonar que afecta al tejido intesrticial pulmonar)

Afectación pleural por la acumulación de líquidos

 

Conforme avanza la diseminación del tumor, pueden darse afectación hepática, metástasis ósea o cerebral, cuyos síntomas típicos son los Síndromes Paraneoplásicos anteriormente citados.

 

Fumadores

Fumar es definitivamente el factor de riesgo más importante del cáncer de pulmón. Al menos el 80% de las muertes por cáncer de pulmón están causadas por el tabaco.

El cáncer pulmonar de células pequeña, es muy raro que se presente en personas no fumadoras.

Para cualquier tipo de cáncer, los fumadores son el grupo de mayor riesgo para adquirir la enfermedad (dos veces más que los no fumadores). El riesgo para sufrir cáncer de pulmón es muchas veces mayor que en personas no fuman.

El humo de segunda mano también aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. Una persona que convive habitualmente con el humo del tabaco, tienen un riesgo de entre el 20 al 30 % de padecer cáncer de pulmón.

Desde 2012, el tabaco y el humo producido ( fumadores pasivos incluidos), es considerado por la IARC ( Agencia Internacional para investigación de Cáncer) como agente cancerígeno para humanos, desterrando así cualquier atisbo de duda.

Desde prevecancer os animamos fervientemente a que abandonéis este mal hábito.

¿No sabes cómo? Prevecancer te ayuda. Continúa con nosotros en nuestro Blog, y descubre como tú eres capaz de conseguirlo.

Ocupaciones de riesgo

Aquellas personas que trabajan expuestas a las fibras de asbestos, como algunas minas, fábricas textiles, astilleros, etc.

El riesgo de padecer cáncer de pulmón se incrementa si además de estar expuestas, estas personas fuman.

La exposición al asbestos incrementa también el riesgo de sufrir mesotelioma (cáncer iniciado en la pleura).

Sustancias químicas o minerales inhaladas, como arsénico, cloruro de vinilo, productos del carbón, cadmio, compuestos de níquel, productos de combustión del diesel … son otros agentes cancerígenos.

Si por tu empleo estás dentro de este grupo,  no pierdas un segundo… Depúrate con cardo mariano, y adquiere hábitos de vida saludables. En nuestra sección prevención te asesoramos para conseguirlo!!

Estrés

Diferentes estudios han demostrado que un estrés intenso, incluso si ocurre solo un par de días, debilita nuestro sistema inmune, provocando la aparición de enfermedades.

Padecer estrés no sólo puede ser un factor de riesgo a la hora de sufrir un cáncer, si no que puede favorecer la metástasis, y dificultar la recuperación.

Con el ritmo de vida actual, es muy difícil no sentirse estresado, por eso debemos aprender a gestionarlo.

Muchas veces, el estrés que sentimos es mayor por la impotencia de no poder solucionar nuestros problemas, que por los problemas en sí.

Prevecancer te recomienda practicar yoga. Aprendes a gestionar el estrés gracias a la meditación, consigues relajarte mediante la respiración, y a la vez, destierras el sedentarismo de tu vida, realizando ejercicio.

¿No te parece una práctica muy completa?.

 

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de maneras muy distintas, ya que cada uno se desarrolla a una  velocidad  y responde a determinados tratamientos. Es por esto que las personas con cáncer necesitan recibir un tratamiento dirigido a su propio tipo de cáncer.

El tratamiento depende del tipo de cáncer de pulmón que se padezca, del estadio en que se encuentre el cáncer y del tamaño del tumor.

 

Cirugía

 

La cirugía es el tratamiento indicado para cánceres pulmonares de células no pequeñas. Apenas se emplea en cánceres de células pequeñas, ya que se diseminan rápidamente a través del cuerpo.

Según en qué estadio se encuentre el cáncer, y el nivel de afectación se intervendrá de manera diferente.

Si el tumor es pequeño, menos a 2 centímetros y se encuentra en etapa I, se puede someter al paciente a una segmentocmetría o resección en cuña, en la que se extirpa una pequeña parte del pulmón.

Para tumores que se encuentran en etapa I y II, se puede extirpar uno de los lóbulos del pulmón, realizando una lobectomía.

Cuando el tumor es grande, o se encuentra en etapas más avanzadas se realiza una neumonectomía, en la que se extirpa todo el pulmón. Este procedimiento se puede llevar a cabo en cualquier estadio.

Dependiendo de la afectación se extirparán también los ganglios linfáticos. La extensión del daño a los ganglios linfáticos y si se encontraron células cancerosas o no en los bordes de los tejidos extirpados son factores importantes que se toman en consideración para planear el próximo paso del tratamiento.

Por lo general, a la cirugía le seguirán radio y quimioterapia.

 

 

Radioterapia

 

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Afecta las células cancerosas sólo en el área tratada. Se utiliza como terapia complementaria a la cirugía.

Sólo afecta a la zona en tratamiento, y puede aplicarse antes de la cirugía (para reducir el tumor y poder extraerlo más fácilmente), o después de la cirugía (para terminar de destruir las células cancerosas que pudieran haber quedado).

Se emplea combinada a la quimioterapia cuando la cirugía no es posible.

Aproximadamente en la mitad de los casos de cáncer de pulmón de células pequeñas, el cáncer acaba por propagarse al cerebro si no se previene. Por esto, se puede administrar radioterapia a la cabeza (irradiación craneal profiláctica).

 

 

Quimioterapia

 

Consiste en la administración de fármacos anticancerosos (también llamados antineoplásicos o quimioterápicos) por vía intravenosa o por vía oral, para destruir las células cancerosas y controlar su crecimiento.

Estos fármacos llegan a prácticamente todos los tejidos del organismo y es ahí dónde ejercen su acción tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre éstas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas denominados efectos secundarios.

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células transformadas cuyos mecanismos que regulan la división se han alterado, por lo que son capaces de dividirse descontroladamente e invadir y afectar órganos vecinos.

Estos fármacos están diseñados para poder destruir las células mientras se dividen. Cuanto más rápido se dividen más sensibles son al tratamiento.

Es el tratamiento, junto con radioterapia, para cánceres pulmonares de células pequeñas.

Para cánceres de células no pequeñas, la quimioterapia se emplea como tratamiento único cuando el cáncer se encuentra en etapa IV ( propagado).

Para estadios previos, puede emplearse antes de la cirugía o de la radiación ( terapia neoadyuvante) o  después de la cirugía para tratar de destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado ( terapia adyuvante).

 

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