Información sobre la Leucemia

La leucemia es el cáncer que empieza en la médula ósea, y hace que las células sanguíneas inmaduras se reproduzcan de manera incontrolada y se acumulen tanto en la médula como en la sangre, logrando reemplazar a las células sanguíneas normales maduras. La leucemia es el cáncer más frecuente en la infancia, con 3-4 casos por año por cada 100.000 niños menores de 15 años.

La leucemia es un grupo de enfermedades de la médula ósea.  Consiste en la proliferación descontrolada de células hematopoyéticas o células madre (formadoras de células  sanguíneas), incapaces de madurar adecuadamente, que infiltran la médula ósea, tras lo cual alcanzan la sangre periférica y, a veces, invaden uno o varios órganos del cuerpo, comportándose como tumores.

 

En función de la velocidad con la que se lleva a cabo el proceso de crecimiento descontrolado, nos encontramos con:

 

Leucemia aguda

 

Se da cuando el proceso de crecimiento descontrolado se realiza de forma muy rápida, de tal forma que se desarrollan un número extraordinariamente alto de células sanguíneas inmaduras. Esta forma de leucemia es la más común en niños

Como también ocurre con la leucemia crónica, podemos dividir las leucemias agudas en función de la naturaleza de las células que afecta :

 

Leucemia linfoide (LLA)

Afecta a las células linfoides. cuyo componente diferenciado, presente en la sangre periférica, son los linfocitos (un tipo de glóbulos blancos).

 

Leucemia mieloide (LMA)

Afecta a las células mieloides, cuyo componente diferenciado presente en la sangre periférica son los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.

 

Leucemia crónica

 

Si el proceso es más lento, tiene lugar la maduración de las células sanguíneas, pero estas células no son normales, sino cancerosas. Esta forma de leucemia ocurre más a menudo en personas mayores.

Según las células afectadas podemos diferenciar :

 

Síndromes linfoproliferativos crónicos

Serie de enfermedades producidas por el aumento descontrolado de linfocitos de aspecto maduro y que afectan a la sangre periférica.

La mayoría de estos síndromes están producidos por el crecimiento y multiplicación anormal de los linfocitos B. La leucemia linfática crónica (LLC) es la más frecuente en la población occidental.

Síndromes mieloproliferativos crónicos

Causados por una alteración de las células formadoras de sangre (hematopoyéticas), que hace que se aumente el número de las células precursoras y de las células maduras que derivan de ellas. Dentro de estos síndromes, se encuentra la leucemia mieloide crónica (LMC).

 

La médula ósea, en el interior de los huesos, está compuesta por células madre hematopoyéticas (que se reproducen continuamente para formar nuevas células), entre otras, que al madurar se transformaran distintos tipos de células sanguíneas cada una con una función diferente :

  • glóbulos blancos o leucocitos: ayudan a combatir infecciones. Hay varios tipos de glóbulos blancos.
  • glóbulos rojos: transportan oxígeno a los tejidos de todo el cuerpo
  • plaquetas: ayudan a formar coágulos de sangre que controlan el sangrado.

 

Los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas se forman de las células madre a medida que el cuerpo los necesita. Cuando las células envejecen o se dañan, se mueren y son reemplazadas por células nuevas.

En una persona con leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos (leucocitos) anormales llamadas células leucémicas.

A diferencia de las células sanguíneas normales, las células leucémicas no mueren cuando deberían morir. Estas se aglomeran alrededor de los leucocitos, de los glóbulos rojos (eritrocitos) y plaquetas. Esto dificulta el funcionamiento de las células sanguíneas normales.

 

Las células madre pasan por diferentes fases de maduración antes de llegar a formar las células sanguíneas maduras.

Primero, una célula madre madura hasta convertirse en una célula madre mieloide o una célula madre linfoide (lo que da lugar a una de las clasificaciones de leucemia):

Una célula madre mieloide se convierte en blastocito mieloide. El blastocito puede formar un glóbulo rojo, una plaqueta o uno de los varios tipos de glóbulos blancos.

Una célula madre linfoide se convierte en blastocito linfoide. El blastocito puede formar uno de los varios tipos de glóbulos blancos, como las células B (linfocitos B) o las células T (linfocitos T).

Cada año, 5000 personas enferman de leucemia en España. La leucemia aguda suele darse en 3-6 pacientes por cada 100.000 habitantes / año.

Cada tipo de leucemia, tiene una incidencia y una población diferentes:

 

Leucemia  Linfoide Aguda  (LLA)

Más frecuente en niños, siendo el tumor más frecuente en la infancia. Constituye aproximadamente el 25 por ciento de todos los cánceres en niños menores de 15 años.

Este tipo de leucemia también predomina en adultos jóvenes y de sexo masculino, entre 25 y 30 años. Su incidencia anual es de unos 30 nuevos casos por millón de habitantes.

Leucemia Mieloide Aguda (LMA)

La incidencia de la LMA aumenta con la edad, siendo diagnosticada a los 63 años de media. El 90% de las leucemias agudas en adultos son del tipo LMA, si bien en ocasines se pueden observar en niños. La incidencia es ligeramente mayor en mujeres.

Este tipo de leucemia representa un 40% de todas las leucemias en el mundo occidental. Su incidencia se estima es 15 nuevos casos por millón de habitantes y año.

Leucemia Linfoide Crónica (LLC)

La leucemia linfoide crónica es más frecuente en la población occidental. La incidencia aumenta con la edad. Así mientras en personas de más de 50 años la incidencia es de 5 casos por 100.000 personas/año, en personas de mas de 80 años, la incidencia es de 30 por 100.000.

La edad media a la que se diagnostica es de 65 años, y predomina más en varones , una relación 2:1 con respecto a mujeres.

Leucemia Mieloide Crónica (LMC)

La leucemia mieloide crónica supone el 15% de todas las leucemias.La incidencia es de 1,6 a 2 casos por 100.000 habitantes/año.

La incidencia aumenta con el aumento de la edad, por lo que es una enfermedad más propia de adultos, aunque puede aparecer a cualquier edad.

 

 

 

 

 

Fumadores

Es el grupo de mayor riesgo para adquirir la enfermedad (dos veces más que los no fumadores).

Desde 2012, el tabaco y el humo producido ( fumadores pasivos incluidos), es considerado por la IARC ( Agencia Internacional para investigación de Cáncer) como agente cancerígeno para humanos, desterrando así cualquier atisbo de duda.

Desde prevecancer os animamos fervientemente a que abandoneís este mal hábito.

¿No sabes cómo? Prevecancer te ayuda. Continúa con nosotros en nuestro Blog, y descubre como tú eres capaz de conseguirlo.

Estrés

Diferentes estudios han demostrado que un estrés intenso, incluso si ocurre solo un par de días, debilita nuestro sistema inmune, provocando la aparición de enfermedades.

Padecer estrés no sólo puede ser un factor de riesgo a la hora de sufrir un cáncer, si no que puede favorecer la metástasis, y dificultar la recuperación.

Con el ritmo de vida actual, es muy difícil no sentirse estresado, por eso debemos aprender a gestionarlo.

Muchas veces, el estrés que sentimos es mayor por la impotencia de no poder solucionar nuestros problemas, que por los problemas en sí.

Prevecancer te recomienda practicar yoga. Aprendes a gestionar el estrés gracias a la meditación, consigues relajarte mediante la respiración, y a la vez, destierras el sedentarismo de tu vida, realizando ejercicio.

¿No te parece una práctica muy completa?.

 

Las personas con leucemia tienen muchas opciones de tratamiento. Las opciones son espera vigilante, quimioterapia, terapia dirigidaterapia biológicaradioterapia y trasplante de células madre. A veces se usa una combinación de estos tratamientos.

 

La selección de tratamiento depende principalmente de los siguientes factores:

–       El tipo de leucemia (aguda o crónica)

–       Su edad

–       Si se encontraron células leucémicas en su líquido cefalorraquídeo

 

El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas.

 

La quimioterapia se administra para destruir las células cancerosas pero, al mismo tiempo, puede dañar la médula ósea y otros órganos. Por esto generalmente no se suelen utilizar dosis muy elevadas.
Cuando la leucemia no desaparece a dosis moderadas de quimioterapia y se requiere, para la curación, administrar una dosis mucho mayor, junto con el empleo en ocasiones de radioterapia. Si esto sucede, será necesario realizar un trasplante de médula ósea porque ésta va a ser destruida por la quimioterapia

 

El trasplante de médula ósea se realiza cuando se ha producido un daño en la médula ósea que le impida realizar las funciones que, antes de la quimioterapia, estaba realizando. Estas funciones consisten en la formación de las células sanguíneas, papel fundamental para la vida humana.

Terapia Biológica

 

En este tipo de tratamiento utilizan el propio sistema inmunitario, ya sea directa o indirectamente, para combatir el cáncer o para disminuir los efectos secundarios que pueden causar algunos tratamientos del cáncer.

En el laboratorio se pueden producir algunos anticuerpos, citocinas y otras sustancias del sistema inmunitario para usarse en el tratamiento del cáncer.

Estas sustancias se llaman con frecuencia modificadores de la respuesta biológica.

Lo que hacen es alterar la interacción entre las defensas inmunitarias del cuerpo y las células cancerosas cuya finalidad sea reforzar, dirigir o restaurar la capacidad del cuerpo de combatir la enfermedad.

 

 

 

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