¿Qué es la Inteligencia emocional?

Somos seres sociales, seres que en momentos cruciales anteponen el corazón a la razón, seres emocionales.

Las emociones nos permiten afrontar situaciones demasiado difíciles como para ser resueltas sólo con la razón. Las emociones nos animan a actuar, indicándonos una dirección que en el pasado nos permitió resolver innumerables desafíos.

Es por esto por lo que las emociones están integradas en nuestro sistema nervioso, creando respuestas automáticas e innatas.

Y si la emoción tiene un papel tan importante como la razón,  debemos colocar en el mismo nivel la inteligencia emocional y la inteligencia racional o intelecto.

 ¿Qué es la Inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la habilidad esencial para afrontar adecuadamente las diferentes situaciones que nos brinda la vida.

menteLa capacidad de motivación, perseverando a pesar de la frustración, la capacidad de controlar nuestros impulsos, regular nuestros estados de ánimo, evitar que la angustia merme nuestras facultades racionales y ser capaces de empatizar y confiar en los demás, son las habilidades que nos aporta la inteligencia emocional.

 

 

Según los Doctores Mayer y Salovey, los padres del término “ Inteligencia Emocional”, ésta puede ser definida atendiendo a cinco competencias principales:

El conocimiento de las propias emociones.

Conocerse a uno mismo, ser capaz de reconocer un sentimiento cuando aparece.

La incapacidad de reconocer nuestros sentimientos, nos impide dirigir nuestras vidas, tomar decisiones… Si somos incapaces de reconocer nuestros sentimientos, estamos a merced de ellos.

Una emoción muy común ante el cáncer es el miedo.

Miedo por el desconocimiento, miedo a la enfermedad, miedo al futuro, miedo al dolor.

Ser conscientes de una emoción, convierte esta emoción en sentimiento, y ese es el paso crucial para aprender a gestionarlo.

 

Tener miedo es una reacción normal, adaptativa, que hasta puede resultar positiva.

Resultará positivo siempre que seamos capaces de transformar el miedo que nos paraliza en una reacción. El miedo puede ser un impulso para investigar, para cambiar, para hacer frente a la enfermedad, ya sea como paciente o como familiar.

 

El miedo puede venir acompañado de ansiedad y preocupación constante.

chica felizEsa preocupación es la que nos ayuda a encontrar soluciones positivas, siempre y cuando no permitamos que los pensamientos negativos, los que nos atemorizan, inunden nuestra mente.

Hay que enfrentarse a los pensamientos perturbadores para no caer en una espiral de preocupación.

Una manera de enfrentarse a ellos es racionalizándolos.

En muchas ocasiones, la imaginación juega mala pasadas. Una vez superado un cáncer, el miedo a volver a sufrirlo, disminuye la calidad de vida, si viene acompañado de estos pensamientos perturbadores.

Una mente positiva, que es capaz de visualizar como se resuelven sus problemas, adquiere la habilidad de modificar los sentimientos innecesarios, como la impotencia y la ira.

 

El descanso es imprescindible en nuestras vidas, pero en muchas ocasiones, pensamientos intrusos provocan insomnio. La relajación es una gran aliada a la hora de conciliar el sueño y evadirse de las preocupaciones. Para cortar el círculo vicioso de la preocupación debemos cambiar el foco de atención.

 

Aprender a relajarse, visualizar una escena placentera y no amenazante disminuye la presión sanguínea y el ritmo cardíaco y mantiene el bienestar del organismo.

 

Prevecancer está aquí para acompañaros, para que compartáis vuestros miedos y ayudaros a transformarlos en actitudes positivas, que mejorarán vuestra salud y la de los vuestros.

Inteligencia Emocional
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