La necesidad de trabajar la mente

Un aspecto olvidado en el cuidado de la salud en general y que está empezando a tenerse en cuenta en este ámbito y en enfermedades como el cáncer, es la necesidad de trabajar la mente. Trabajar la mente, en el sentido de llegar a ser capaces de controlar la frenética vida que llevamos, llena de estrés y de obligaciones. Esto genera en nuestro organismo miles de transformaciones y mutaciones perjudiciales. En esta sección denominada mente se dan pautas y se informa de las diferentes terapias que existen para cuidar la mente (meditación, mindfullnes, yoga, reiki,etc.).

En los principales centros médicos que son referencia en tratamientos de cáncer este tipo de terapias se están integrando en el protocolo de tratamiento de la enfermedad con resultados sorprendentes.

Las enfermedades están relacionadas con las experiencias y las emociones

Cuando lo mental se convierte en físico.

Cuerpo y mente, una dualidad. No podemos separar nuestro cuerpo de nuestra mente, somos uno, por ello no podemos evaluar de manera aislada, nuestro estado físico y nuestras emociones.

 

Y si ésta relación es tan estrecha, no podemos ignorar el poder que tiene nuestra mente, sobre nuestro cuerpo, sobre nuestras células.

 

El entorno es el factor determinante ante la aparición del cáncer. Son nuestros hábitos, el tabaquismo, la mala alimentación , el sedentarismo, los que propician la enfermedad. Y si a cada  hábito, a cada gesto, lo acompaña una emoción, ¿cómo podemos mantener la mente al margen?

 

Nuestra mente, nuestras creencias y nuestras  emociones ejercen una influencia sobre nuestras vidas y nuestro estado físico.

Las emociones negativas inducen cambios en nuestro estado, en nuestras células, que debilitan el sistema inmunológico, especialmente las células NK, los “soldados” que combaten las células cancerosas.

 

Las emociones negativas aumentan la expresión de los genes responsables de la progresión del cáncer. (Sanzo, M. 2010)

 

La angustia, la depresión y el ritmo de vida actual son algunos de los factores que alteran la función de los genes.

 

Según el Doctor Mian M. Shahzad ( especialista en oncología ginecológica),la ansiedad crónica modula los genes relacionados con el cáncer e interfiere en el sistema inmunológico, que puede triplicar la velocidad de propagación de las células cancerosas.

 

Son muchos los estudios acerca de la influencia de nuestras emociones en nuestro cuerpo. Nuestra actividad psíquica se comunica con todos los sistemas del cuerpo haciendo que nuestras células se conviertan en conductoras de todo lo que nos pasa por la mente, asi lo mental se convierte en físico. (Candancer Pert).

 

Por ello, una actitud positiva es un buen comienzo para prevenir la enfermedad.

 

Para afrontar las dificultades con una actitud positiva, debemos ser capaces de decidir.

Decidir tomar medidas, modificando nuestra dieta, nuestros hábitos, decidir desterrar al miedo, decidir cambiar.

 

La genética predispone

El ambiente propone

La persona decide

Mente
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